sábado, 27 de julio de 2013

The Bling Ring O de cómo olvidamos que Sofia Coppola también es chica.




Si bien, confieso no ser un gran fan de esta cineasta que a tenido a bien irse haciendo un buen nombre en la industria con películas “buenas” hablando generalmente, dirigiendo videos musicales y haciendo publicidad para marcas conocidas a nivel mundial como Dior y H&M. Con todo esto y un cierto sabor insípido que me dejo su ultima película “Somewhere” me dispuse a ver “The bling ring” a la cual, desde que vi el tráiler me desconcertó en sobre manera; nada empalmaba con el estilo de la cineasta en cuestión, mas bien parecía ser algo mucho menos complejo de lo que nos podríamos haber esperado.
Viendo la película; hay dos cosas que valen mucho la pena, pero por desgracia no son las que deberían importar, deberían complementar y hacer un gran filme sobre una banda delincuente completamente inverosímil pero increíblemente armada. ¿Qué vale la pena? El soundtrack, y es que si hay algo que hay que aplaudirle a Sofia Coppola es el buen gusto que tiene para musicalizar sus historias, con M.I.A, Kanye west, Rye Rye, Rick Ross, etc. nos introduce a este pseudo mundo imaginario donde lo material es un elemento que es casi lo equivalente al respeto (Si, es imaginario; aunque podría pasar por la vida misma) y en segundo lugar, no sabría si igualar la estética tan agradable que termina por atraparte con tonos tan brillantes y contrastantes o la idea misma de hacer una película sobre un grupo de chicos que por el gusto de agregar emoción a la vida roban a las celebridades, que realmente existió.

La premisa de la película es verdaderamente prometedora; sumergirse en la mente de estas personas, quienes con buscar en google las direcciones de celebridades deciden ir, entrar, hurtar y después convertirse en centro de atención de Hollywood. Pero esto no es lo que pasa, lo que tenemos en pantalla es realmente algo completamente superficial, la historia si bien va relativamente fluida, no llega hasta el fondo de lo que nos interesa. Entiendo que no es posible pedir la introspección de un personaje al que su mayor aspiración es robar a Paris Hilton, es decir, no daba probablemente mucho análisis; sin embargo, todo me queda a medias en la corta duración de la película. Reconoces la huella de Sofia Coppola con estas secuencias donde los planos son generales y las acciones se miran con el tiempo suficiente para ser reales.
Emma Watson quien demuestra no haber sido sólo un personaje de la magia londinense más, lleva bien su secundario papel si es que se lo preguntan; su protagonismo en la publicidad podría confundirnos. Toda la publicidad que he visto sobre la película, me ha encantado. Por eso me desconcertaba mas, son de un tono desfachatado, con buen gusto e ingeniosos.
Creo que ha sido la película con el peor mensaje del mundo, realmente divertido pero digamos que “roba a las celebridades, conseguirás ser una” no termina siendo exactamente algo bueno. No se, quizás solo tengo un bloqueo mental sobre el mensaje final; personalmente sales con una visión del robo nueva, fácil y que abrirá tus horizontes, eso y una terrible necesidad de consumir en tiendas de ropa.

“The Bling Ring” esta recomendada completamente por mi, pero no se ilusionen, es algo así como ver “Mean Girls” releída por Sofia Coppola. Promete ser popular o de culto entre las adolescentes y los pseudo fashionistas ya que da una visión tan cercana a este mundo lleno de ropa de diseñador, dinero, drogas, filosofías de vida vertiginosas que más de uno saldrá inspirado a robar después de verla.  


No olvidemos que esta basada en un articulo de Vanity Fair… ¿En serio? Siempre olvido que Sofia Coppola es Mujer,

miércoles, 5 de junio de 2013

Un Cometa en descenso…



Así como el cometa, Halley de Sebastían Hofmann es una película que se nos presenta pocas veces, es grande, fantástica y la tenemos frente a nosotros unos minutos para disfrutar esta historia, para mi semi fantástica, donde la vida misma abruma al protagonista hasta corroerlo literalmente.

A resumidas cuentas, Beto trabaja en un gimnasio como velador pero debido al deterioro en creciente de su salud decide renunciar, los últimos días que labora son en los que estamos dispuestos a husmear como cómplices de un secreto que nos vemos obligados a guardar. La dueña del gimnasio comienza una relación afectuosa con Beto, le recuerda a su madre muerta por una enfermedad; aunque ofrece compañía descubrimos que es ella quien añora amor.
Halley tiene esta historia peculiar, que no sabes entender al principio, no sabes si quieres entenderla; es constante la duda del inmortal Beto. Tener un zombi y traerlo al mundo donde la sociedad se pudre lentamente y es fácil mimetizarse entre tanta gente de por sí ya menos humana cada día es algo inusual en el cine mexicano donde triunfan las putas, los narcos, los ranchos y claro, los nobles. La gran actuación de Alberto Trujillo como Beto es absorbente, sufres con él, por dentro; al personaje solo puedes verle el caminar y gesticular de vez en vez pero el estado de ánimo es perceptible de inmediato, y se siente, como si un amigo sufriera y no pudiera hablar.

Increíbles montajes de escenas que nos hablan más que el propio Beto. Irónicamente trabajar en un gimnasio donde se expide vida, donde la cámara y el sonido se enfocan en las inhalaciones profundas y las exhalaciones fuertes como si el aire que se saca nunca nos ayudó, mientras a lo lejos el zombi los mira, anhelando tanta vida, queriendo más que nadie agitarse así sin miedo a deshacerse por el esfuerzo. Hofmann nos muestra a través de su cámara como Beto limpia para que el tiempo no pase tan rápido, casi compulsivamente. Cómo cocina aunque no lo consuma, solo por el placer de sentir normalidad en él. Los rituales donde las curaciones, los baños con agua helada, las larvas emergiendo de su piel siendo depositadas en un frasco donde cumplen su proceso de evolución y la insistencia de una herida que se niega a cerrar, son momentos que mantienen al espectador en una especie de transe incomodo en el que es necesario seguir viendo como si fuéramos parte de un experimento repulsivo. Cuando por fin Beto se quiebra en el metro de la ciudad es llevado a la morgue donde la interacción que tiene con un hombre emocionado en saber que alguien así existe es de un casi humor peculiar que para nada rompe el tono de la película.

Todo esto tiene Halley, además de dos secuencias finales que te permiten encontrar en una la desesperación, la resignación a la muerte y sufrimiento mas que nunca, donde Beto termina con su miembro arrancado sin remedio alguno; la otra a razón de no saber si es un sueño, si permite a nuestro protagonista reconciliarse consigo mismo, estar en un refrigerador que le permita movimiento donde no hay putrefacción, donde puede sentirse bien con él mismo.

Recomiendo Halley enormemente, la oportunidad de ver este estilo de cine que además es mexicano le da un merito de experimentación y da un gran resultado. Aunque claro, si son muy sensibles a imágenes poco agradables vayan con precaución. El estreno de esta película fue hace algunos días, pero pueden encontrarla todavía en algunas salas de cine. Búsquenla que bien vale la pena.




sábado, 9 de marzo de 2013

From Woddy Without Love




Previo a desarrollar las razones por las cuales “To rome with love” me desagrado (mas que ninguna otra película de Woody Allen) debo confesar que como buen cinéfilo aprecio enormemente los filmes de este director y antes de cualquier prejuicio viene a mi una sonrisa al escuchar noticias sobre sus nuevos proyectos. Personalmente me había predispuesto a una muy buena película, probablemente de ahí viene mi tremenda decepción y las conclusiones que me trajo al final; primeramente (probablemente el hecho mas trivial por el cual surgió en mi tanta alevosía) la aparición de Penelope Cruz: Después de enamorarme de ella en “Vicky, Cristina, Barcelona” y (nada que ver) las varias mujeres Almodovarianas que ha representado  esperaba tenerla otra vez al crudo en la pantalla. También, Woody Allen volvería a actuar y dirigir cosa que no podía dejar de ver, esto, aunado a un millar de pequeñas razones comenzaron a hacer de “To Rome whit love” una película sumamente esperada… por mi.   


Esta critica contiene una cantidad absurda de spoilers por lo cual si no has sido decepcionado con la película y quieres hacerlo por cuenta propia es mejor que pares aquí, de lo contrario continuare…


Si, soy de esos que piensan que Woody Allen es un genio del celuloide moderno por la manera en contar sus historias y el humor que hasta ahora había tenido a bien conservar. La sensación que tenia después de ver esta película fue de incomprensión, tardé en procesar que me había resultado más molesto, si mi percepción de haber visto partes de guiones tratados como uno, lo eterno que me resultaba el cambio de historia a otra, el humor que de un acido, bien tratado e inteligente paso a ser comedia ligera, de pastelazo que olvidaras en poco tiempo (Ya se veía venir desde la buena pero ligera Midnight in París).


¿Cómo se desarrolla “To Rome whit love”?  Iniciamos con este policía de transito que viene a bien introducirnos a la gran ciudad de Roma y las cuatro historias que desarrollaran el filme. La primera con Michelangelo un abogado que al conocer a una turista americana de nombre Hayley termina enamorándose hasta planear casarse con ella, de esta historia se desprende la de los padres, el de Hayley (Woody Allen) llega a Roma para conocer a los de Michelangelo; cabe destacar que la pareja que hacen Woody Allen y Judy Davis me remitió completamente a una versión de cómo luciría el matrimonio actualmente de Annie Hall con Alvy Singer. Después tenemos a un arquitecto que vuelve al lugar donde vivía durante algunos años y de cómo (surrealistamente) se conoce en una versión mas joven y es testigo de cómo el amor marco esa etapa de la vida.  Luego conocemos a esta pareja de recién casados: Antonio y Milly que viajan a roma para ver a los tíos de este,  pues tiene una oferta de trabajo en el negocio familiar. Por situaciones, yo diría más de comedia romántica sin sentido se separan y Antonio se ve forzado a hacer pasar a una prostituta de nombre Ana por su esposa; mientras que Milly se enreda con un actor de cine: Lucas Satta. Y al final tenemos a Leopoldo Pisanello quien es un hombre común con una vida común que de un día a otro se convierte en un gran fenómeno mediático.


Si bien puedo defender la película por la maravillosa elección de música, como es común cada pieza otorga enormes atributos a las imágenes. Tan solo el magnifico inicio con “Nel Blu Dipinto Di Blu”  que me hace sonreír  y que decir de “Amada mia, Amore mio” que con algunas modificaciones es la mas recurrente del film, termine tarareando durante algunos días.  


El asunto sobre un hombre cantando en la ducha descubierto por un desconocido que promete hacerlo famoso y la única manera de que pueda hacerlo es instalarle una regadera en donde se presenta para que cante; este es el hecho mas caricaturesco de la película, entiendo que tal vez era la intensión hacer mofa, pero es demasiado, esta parece mas una historia de “Merry Melodies” que algo realizado por quien viene.

El asunto Penélope Cruz me fascina y es que como lo mencione antes, mi gusto por ella es irremediable. Anna la prostituta es un personaje con el cual me hubiera gustado se profundizara, de los mas cómicos entre lo superficial del guión.

Woody Allen no dejara de ser grande por esta mala y quizás incomprendida película, si bien representa la vejez y maduración de él mismo con estas imágenes increíblemente retratadas de la ciudad.  Rasgos  divertidos como los cameos de Stefano Gabanna y Domenico Dolce, Ornella Muti.  Probablemente seguiremos viendo estos personajes paranoicos, atascados creativamente, confundidos y sumamente pretenciosos que son la constante de este (si bien decirlo ahora después de tanto ataque) genio del cine.


Pues puedo preguntarles si  esta película les parece atinada y no solo surgió el gusto más por respeto que alguna otra cosa…