sábado, 9 de marzo de 2013

From Woddy Without Love




Previo a desarrollar las razones por las cuales “To rome with love” me desagrado (mas que ninguna otra película de Woody Allen) debo confesar que como buen cinéfilo aprecio enormemente los filmes de este director y antes de cualquier prejuicio viene a mi una sonrisa al escuchar noticias sobre sus nuevos proyectos. Personalmente me había predispuesto a una muy buena película, probablemente de ahí viene mi tremenda decepción y las conclusiones que me trajo al final; primeramente (probablemente el hecho mas trivial por el cual surgió en mi tanta alevosía) la aparición de Penelope Cruz: Después de enamorarme de ella en “Vicky, Cristina, Barcelona” y (nada que ver) las varias mujeres Almodovarianas que ha representado  esperaba tenerla otra vez al crudo en la pantalla. También, Woody Allen volvería a actuar y dirigir cosa que no podía dejar de ver, esto, aunado a un millar de pequeñas razones comenzaron a hacer de “To Rome whit love” una película sumamente esperada… por mi.   


Esta critica contiene una cantidad absurda de spoilers por lo cual si no has sido decepcionado con la película y quieres hacerlo por cuenta propia es mejor que pares aquí, de lo contrario continuare…


Si, soy de esos que piensan que Woody Allen es un genio del celuloide moderno por la manera en contar sus historias y el humor que hasta ahora había tenido a bien conservar. La sensación que tenia después de ver esta película fue de incomprensión, tardé en procesar que me había resultado más molesto, si mi percepción de haber visto partes de guiones tratados como uno, lo eterno que me resultaba el cambio de historia a otra, el humor que de un acido, bien tratado e inteligente paso a ser comedia ligera, de pastelazo que olvidaras en poco tiempo (Ya se veía venir desde la buena pero ligera Midnight in París).


¿Cómo se desarrolla “To Rome whit love”?  Iniciamos con este policía de transito que viene a bien introducirnos a la gran ciudad de Roma y las cuatro historias que desarrollaran el filme. La primera con Michelangelo un abogado que al conocer a una turista americana de nombre Hayley termina enamorándose hasta planear casarse con ella, de esta historia se desprende la de los padres, el de Hayley (Woody Allen) llega a Roma para conocer a los de Michelangelo; cabe destacar que la pareja que hacen Woody Allen y Judy Davis me remitió completamente a una versión de cómo luciría el matrimonio actualmente de Annie Hall con Alvy Singer. Después tenemos a un arquitecto que vuelve al lugar donde vivía durante algunos años y de cómo (surrealistamente) se conoce en una versión mas joven y es testigo de cómo el amor marco esa etapa de la vida.  Luego conocemos a esta pareja de recién casados: Antonio y Milly que viajan a roma para ver a los tíos de este,  pues tiene una oferta de trabajo en el negocio familiar. Por situaciones, yo diría más de comedia romántica sin sentido se separan y Antonio se ve forzado a hacer pasar a una prostituta de nombre Ana por su esposa; mientras que Milly se enreda con un actor de cine: Lucas Satta. Y al final tenemos a Leopoldo Pisanello quien es un hombre común con una vida común que de un día a otro se convierte en un gran fenómeno mediático.


Si bien puedo defender la película por la maravillosa elección de música, como es común cada pieza otorga enormes atributos a las imágenes. Tan solo el magnifico inicio con “Nel Blu Dipinto Di Blu”  que me hace sonreír  y que decir de “Amada mia, Amore mio” que con algunas modificaciones es la mas recurrente del film, termine tarareando durante algunos días.  


El asunto sobre un hombre cantando en la ducha descubierto por un desconocido que promete hacerlo famoso y la única manera de que pueda hacerlo es instalarle una regadera en donde se presenta para que cante; este es el hecho mas caricaturesco de la película, entiendo que tal vez era la intensión hacer mofa, pero es demasiado, esta parece mas una historia de “Merry Melodies” que algo realizado por quien viene.

El asunto Penélope Cruz me fascina y es que como lo mencione antes, mi gusto por ella es irremediable. Anna la prostituta es un personaje con el cual me hubiera gustado se profundizara, de los mas cómicos entre lo superficial del guión.

Woody Allen no dejara de ser grande por esta mala y quizás incomprendida película, si bien representa la vejez y maduración de él mismo con estas imágenes increíblemente retratadas de la ciudad.  Rasgos  divertidos como los cameos de Stefano Gabanna y Domenico Dolce, Ornella Muti.  Probablemente seguiremos viendo estos personajes paranoicos, atascados creativamente, confundidos y sumamente pretenciosos que son la constante de este (si bien decirlo ahora después de tanto ataque) genio del cine.


Pues puedo preguntarles si  esta película les parece atinada y no solo surgió el gusto más por respeto que alguna otra cosa…